domingo, abril 03, 2005

MONTAÑAS

Aunque te parezca extraña
mi pasión por las montañas,
no se de dónde viene
y tampoco si conviene.
Sin embargo al contemprarlas,
me sorprende admirarlas
y encontrar que sin palabras
muy de cerca El me habla;
no sólo me habla,
también me abraza.
Y al despuntar cada alba
me acaricia y me abalanza
alto tan alto, donde nada
ni nadie me alcanza.
Y sin darme cuenta estoy aqui,
mirando, sola
con la esperanza de apropiarme
de esa FE inagotable
que abraza, quema, impulsa
y a la vez detiene
todo lo que apartarme
de TU regazo y protección quiere.
Escrito el 10/11/97....